Entrevista a Marino Aguilera en Ideal

¿Cómo van las conversaciones con Ciudadanos?
Hasta la presente hemos comunicado a Ciudadanos en varias ocasiones nuestra voluntad de establecer diálogo y sé que hay disponibilidad por parte de ellos. Ellos durante la campaña han vendido la idea del cambio y si actúan en consecuencia espero que el cambio traiga un gobierno de coalición entre Ciudadanos y el PP. Estoy a la espera de que Ángel Montoro me llame como yo ya le he pedido, pero también es verdad que le tienen que dar autorización desde Jaén. Ellos van a exponer sus condiciones y se tienen que hacer valer tanto a nosotros como al PSOE y escucharán a ambos partidos. Nosotros estamos dispuestos, dentro de unos posicionamientos sensatos, y siempre que vaya por delante el cumplimiento del programa que se acuerde y no tenemos inconveniente para que formen parte del gobierno y escojan alguna área. Estamos totalmente abiertos.

¿Qué momentos has visto decisivos para que se den esos resultados?

Creo que los resultados han sido la mezcla de muchos factores. Lo sorprendente, incluso para mí, es que el PP no se haya resentido ante Ciudadanos porque el temor que teníamos y el objetivo de campaña era que Ciudadanos no nos quitase ningún concejal como ocurre allá donde se presenta, que automáticamente resta electorado al PP. Así pasó en las elecciones autonómicas y en las generales de abril, en las que incluso nos superaron. Este objetivo se ha cumplido con creces porque con respecto a 2015 hemos aumentado en votos y concejales, algo que partiendo desde la oposición no ha sido muy frecuente en Andalucía. También creo que ha tenido una gran influencia en el resultado la campaña y el funcionamiento del grupo por la unidad que hemos mostrado, el optimismo, la alegría y sobre todo la gana de hacer cosas. La gente ha visto en la campaña un reflejo de lo que desean ver en el gobierno, un partido unido y con iniciativas, y eso ha facilitado la unidad del voto de centro-derecha en el PP. Hay otros aspectos que se han dado en la legislatura que afectan al PSOE, como la actitud de algunos de sus dirigentes. Pienso, y se ha visto en estos 40 años, que los alcalaínos son capaces de perdonarle al PSOE una mala legislatura o un mal candidato, pero lo que los alcalaínos no perdonan son las malas formas o la prepotencia que se ha visto en esta legislatura y es evidente que en los plenos ha aparecido esta soberbia en muchas ocasiones, actitudes como el “aquí mando yo” que se ha transmitido a la ciudadanía. Me han sorprendido, por ejemplo, muchos comentarios de líderes socialistas en redes sociales respondiendo a gente de una forma poco acertada o abiertamente insultante, y todo eso le ha pasado factura al PSOE, junto con otros condicionantes como puede ser el haber realizado una campaña muy floja y a remolque, como la propia legislatura.

¿Cree que Alcalá puede ser moneda de cambio?

No lo creo. Hay experiencias en el inicio de la Democracia en Andalucía en cambiar unas alcaldías por otras y nunca han dado buen resultado. Los ciudadanos se han acordado y lo han hecho pagar en las siguientes elecciones. Alcalá tiene un condicionante muy específico que son 40 años de gobierno socialista y el cambio es una necesidad imperiosa, algo que se pide a voces. Desde que se conocen los resultados se nota un nuevo ambiente en la calle, se respira otro aire. La gente me para y me transmite ese alivio, y esa percepción la tiene gente que incluso ha votado al PSOE, porque ha visto que no pasa nada y que el pueblo se ha abierto a otras posibilidades, a otros caminos, y que todo esto es reversible y se puede cambiar dentro de 4 años.

¿Qué sectores crees que te han votado?

Es difícil, pero ha habido varios asuntos a lo largo de la legislatura que ha afectado a colectivos y que pueden estar detrás de la pérdida de 1.000 votos del PSOE. Probablemente esté el tema de la ayuda a domicilio por la situación que han atravesado las trabajadoras, con 2 años con constantes retrasos en las nóminas que se podía haber arreglado. Eso le puede haber pasado factura, no sólo en las trabajadoras sino también en las usuarias con las que establecen un vínculo personal y el problema de una lo tiene la otra. Seguramente la situación del personal municipal también haya influido, como los Bomberos, Policía y otras áreas del Ayuntamiento. La situación de la Biblioteca ha sido importante, como el resto de privatizaciones, y ver a un Ayuntamiento socialista privatizándolo todo, incluso la Biblioteca, es algo que el socialista de corazón no lo puede llegar a entender. También en las aldeas se ha notado un resentimiento, y seguramente la liquidación de la Fuente del Rey esté detrás de ese resultado y si sumamos a todo esto poco de abstención que se ha producido entre el electorado socialista, pues ahí está el resultado.

¿Cómo viviste los últimos momentos del escrutinio en las elecciones?

Interminables. Hubo 30 o 40 minutos en los que la aplicación se quedó detenida debido a que una mesa del Convento de Capuchinos tardó en llegar. Hubo muchos nervios porque el resultado era 10-9-2 y justo antes se nos había caído un concejal en beneficio de IU, pero luego se recuperó y nosotros dependíamos de esa mesa de Capuchinos que tradicionalmente nos es favorable, por lo que sospechábamos que se iba a mantener el resultado. Sobre las 11 de la noche subimos al Ayuntamiento a preguntar a Carmen Arjona, que es la encargada de recoger todos los datos, y ella fue la que nos confirmó el resultado y los funcionarios municipales que había allí fueron los primeros en felicitarnos. En ese momento en la plaza del Ayuntamiento se empezó a escuchar el griterío de la gente del PP y a partir de ahí fue una explosión de alegría, mucha gente llorando porque por fin había visto que se cumplía su sueño, aunque en realidad no era una victoria, sino el fin de la mayoría absoluta.

¿Qué has aprendido en esta legislatura y en la campaña electoral?

En esta legislatura he aprendido a ser más cercano a la gente e involucrarme más. Reconozco que mi semblante serio puede hacerme frío y distante, pero en la legislatura lo he ido trabajando. Esta campaña hemos estado mucho más cercanos a los vecinos y mi equipo ha funcionado mucho y bien, con cercanía, con sonrisas, buenos gestos y mensajes muy optimistas. En el plano político mi gran escuela ha sido la Diputación, donde he aprendido muchas cosas que en el Ayuntamiento no se pueden aprender.

¿Si llegas a ser alcalde qué harías en un primer momento?

Todo está condicionado al pacto con Ciudadanos. Hay que ver el reparto de áreas, lo que piden ellos y si estamos dispuestos a aceptarlo, pero he anunciado ya que lo primero es reunirme con el personal de todas las áreas. Nosotros entramos con una experiencia política en la oposición pero no tenemos experiencia de gobierno y el personal va a ser más que nunca nuestras manos y nuestros pies y aquí confío en que el PSOE nos facilite la labor para que haya una transición de poderes entre ediles salientes y entrantes. Me reuniría con el personal municipal para que me informase de su situación como trabajadores y necesidades, conocer los expedientes que están en trámite, y me pondré a trabajar pronto para celebrar las elecciones a pedáneos, para las que hay que reformar el reglamento de participación ciudadana y se podrá hacer tras el verano.

¿Cómo te sientes ahora?

Me encuentro tranquilo, esta situación no me ha alterado especialmente, me exponía a ello y creo que he estado muchos años preparándome para este momento y no me asusta el reto. Creo que el equipo que llevo está más que preparado para hacer una buena gestión y es lo que más valoro, a las personas que llevo a mi lado, que son excepcionales. Pienso que cambiará el sentimiento una vez me siente en el despacho del alcalde y vea cómo voy desarrollando el programa electoral. Una cosa que quiero hacer es poner el programa electoral en el despacho del alcalde colocado en un tablón, al igual que a la entrada del Ayuntamiento, para que todo el que entre vea a lo que me comprometí y yo mismo lo tenga presente un día tras otro.

¿Qué te ha dicho tu familia?

Mi familia está muy contenta. Algo temerosa también porque ser alcalde no es solo una responsabilidad ni un trabajo como pueda ser otro cualquiera, es un consumo de tiempo importante que hay que quitarle a la familia o a las aficiones y estoy dispuesto a ello pero si es verdad que ellos me recuerdan mucho esa necesidad de seguir estando con la familia, de estar al cuidado de mis hijos. Todos ellos están ilusionados, están recibiendo muchas felicitaciones, y han sido parte de este resultado, porque tanto mis padres como mi mujer, sobre todo mi mujer, son los que más me han ayudado. Si no llega a ser por ella no podría haber desarrollado la actividad de campaña ni nada parecido. Y quiero agradecer a los alcalaínos el apoyo que se nos dio. Los 9 concejales son un regalo precioso que tuvimos y que lo vamos administrar de la forma más sensata y humilde, y vamos hacer una legislatura de cercanía, de puertas abiertas, de contacto con la gente y con el objetivo de cumplir el programa electoral en el máximo grado posible.

Entrevista publicada en Ideal Jaén el 2 de junio de 2019, por Santiago Campos.

A %d blogueros les gusta esto: